"Yo estaba en mi último año de secundaria y un día lluvioso mi padre me dio la carta del servicio militar. La abrí y decía básicamente que tenía que entregar mi cuerpo al servicio de las fuerzas armadas. Me senté un buen rato mirando la carta abierta en mis manos. Decidí ir al cine a ver la película de Doctor Strangelove, y cuando la película terminó y dejé el teatro atrás esperando a que mi padre viniera a buscarme yo había olvidado completamente la carta que tenía conmigo. Y ahí me di cuenta del poder de Stanley Kubrick".
[El documental entero dura 25 minutos y está sin subtitular, si quieres verlo pincha aquí]
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